Sunday, September 26, 2010

Tu oído y el mío












Qué hermoso es cuando la voz de una persona se instala y juega en tus oídos hasta hacerte sentir cosquillitas de alegría; eso me pasó anoche escuchando en vivo a Jorge Drexler en el Teatro Caupolicán, acompañada además, de la persona que amo y despierto cada mañana mirándolo a los ojos y él me susurra al oído... hola! me da un beso en la boca que suena como el cantar de un pajarito.































La edad del cielo

No somos más
que una gota de luz,
una estrella fugaz,
una chispa, tan sólo,
en la edad del cielo.

No somos lo

que quisiéramos ser,
solo un breve latir
en un silencio antiguo
con la edad del cielo.

Calma,

todo está en calma,
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure,
deja que el alma
tenga la misma edad
que la edad del cielo.

No somos más

que un puñado de mar,
una broma de Dios,
un capricho del Sol
del jardín del cielo.

No damos pie

entre tanto tic tac,
entre tanto Big Bang,
sólo un grano de sal
en el mar del cielo.


Jorge Drexeler




Fusión


¿Dónde termina tu cuerpo y empieza el mío?

A veces me cuesta decir
Siento tu calor, siento tu frío
me siento vacío si no estoy dentro de tí
¿Cuánto de esto es amor? ¿Cuánto es deseo?
¿Se pueden, o no, separar?
Si desde el corazón a los dedos
no hay nada en mi cuerpo que no hagas vibrar
¿Qué tendrá de real esta locura?
¿Quien nos asegura
que esto es normal?
Y no me importa contarte
que ya perdí la mesura
que ya colgué mi armadura en tu portal
Donde termina tu cuerpo y empieza el cielo
no cabe ni un rayo de luz
¿Que fue que nos unió en un mismo vuelo?
¿Los mismos anhelos?
¿Tal vez la misma cruz?
¿Quien tiene razón?
¿quien está errado?
¿Quien no habrá dudado
de su corazón?
Yo sólo quiero que sepas
no estoy aquí de visita
y es para ti que está escrita esta canción.

Jorge Drexer




Salvapantallas

Tengo tu voz,
tengo tu tos,
oigo tu canto en el mío.

Rumbos paralelos,
dos anzuelos
en un mismo río.

Vamos al mar,
vamos a dar
cuerda a antiguas vitrolas.

Vamos pedaleando
contra el viento,
detrás de las olas.

Tengo una canción
para mostrarte,
tal vez cuando vaya...
Tengo tu sonrisa
en un rincón
de mi salvapantallas.

Años atrás
de pronto la casa
se llenó de canciones.

Músicas y versos
que brotaban
desde tantos rincones.

Vamos al mar,
vamos a dar
guerra con cuatro guitarras.

Vamos pedaleando
contra el tiempo,
soltando amarras.

Brindo por las veces
que perdimos las mismas batallas.
Tengo tu sonrisa
en un rincón
de mi salvapantallas.

Jorge Drexler







Foto: José Luis R.



4 comments:

MaLena Ezcurra said...

Qué precioso es Drexler, su alma nada en poesía.


Te abrazo mi linda Chamila.



M.

Chamila said...

Y yo a ti, Malena de colores...

Clarice Baricco said...

Qué sentimiento, gracias por compartirlo.


Abrazos mi chilenita. No te olvido.

Chamila said...

Clarice qué lindo saber de ti,
pasaba el tiempo y te extrañaba...

Acabo de darle un poco de agua a las plantas de mi balcón, tengo un pequeño árbol que me acaban de regalar, llamado "Canelo" es el árbol sagrado del pueblo Mapuche; impresionante la fuerza que tiene junto con su belleza, las hojas tan verdes, vivas y alegres.

Besos con la primavera que llegó.